Cada
hábito del ser humano, como animal capaz de aprender a lo largo de su vida,
pasa por una serie de etapas desde el momento que realiza por primera vez
cierta disciplina o tarea hasta que acaba conviertiéndola inconscientemente en
parte habitual de su rutina.
A todos nos pareció realmente complicado por
ejemplo, aprender a montar en bici la primera vez. Poco a poco, aquella tarea
parecía cada vez un poco menos imposible, sólo teníamos que ser capaces de
coger cierta velocidad y mantener la bici lo suficientemente recta. Finalmente,
sin necesidad de estar pendiente en cómo controláramos la bici, llegamos no
sólo a mantenernos sobre ella, sino también a utilizarla como excelente medio
de transporte.
Lo mismo podría ocurrir con nuestra primera clase
de piano, nuestro primer contacto con los bailes de salón, nuestra primera
clase de matemáticas avanzadas en la escuela, o nuestro primer cambio de
pañales a nuestro hijo, por poner solo unos ejemplos. Todas aquellas tareas que
implican un aprendizaje, pueden resultar realmente difíciles en los inicios,
pero se acaban convirtiendo en parte de nuestras rutinas si las realizamos
habitualmente.
El desarrollo de todo nuevo hábito pasa por un
proceso de 4 fases:
1.
INCONSCIENTE E INEXPERTO:
Es ese momento en el que ni siquiera conoces la
rutina en cuestión. Por ejemplo, es ese primer día que te ofrecen la bicicleta.
Absolutamente todo en el proceso es nuevo para ti. No sabes ni cómo subirte en
ella, ni la necesidad de pedalear, ni la manera como gira. A lo mejor, incluso
puede que sea la primera vez que hayas visto una bicicleta.
2. CONSCIENTE
E INEXPERTO:
Son tus primeros contactos con esa bici. Debes
pensar constantemente en cada una de las partes importantes del proceso de andar
en ella. Debes ser consciente de mantener el pedaleo, de no perder la
verticalidad, de tener cuidado de no girar demasiado el manillar… Es la etapa
más difícil del proceso, pues implica estar pensando al mismo tiempo en aplicar
adecuadamente todos esos datos, a la vez tan complejos para una persona que
difícilmente puede preocuparse de mantenerse en posición correcta. En esta
fase, el hábito todavía te resulta un tanto antinatural, raro e intimidatorio.
3.CONSCIENTE Y EXPERIMENTADO:
El proceso se vuelve mucho más natural. Aquello
que en los inicios pareciera extraño o incluso imposible, ahora sientes más
propio para ti. Ya has aprendido a leer correctamente, andar en bici, tocar la
guitarra, escribir al ordenador prácticamente sin mirar al teclado, o has
aprendido a ir al baño y ya no necesitas llevar pañales… ya eres capaz de hacer
conscientemente todo aquello que parecía tan difícil, y cada vez te sientes más
a gusto con este nuevo hábito.
4. INCONSCIENTE Y EXPERTO:
Es ese momento en el que te sientas ante el piano
y surge la música inconscientemente, sin necesidad de pensar en dónde colocar
tus dedos; es cuando caminar, correr, nadar, andar en bici se han convertido en
un proceso totalmente natural. No somos conscientes de ello, no los realizamos
conscientemente y, sin embargo, los realizamos correctamente. Quién podría
decir que todos aquellos nuevos hábitos, aparentemente tan imposibles, pudieran
llegar a ser parte tan inconsciente de nuestra vida…
Sirva como ejemplo motivador Michael Jordan, para
muchos el mayor jugador de baloncesto de todos los tiempos. Un verdadero mito,
6 veces campeón de la NBA, 2 veces campeón olímpico y galardonado con el premio
al mejor atleta del siglo XX, entre otros muchos galardones que, aunque pueda
parecer mentira, saltó por primera vez a la cancha sin siquiera saber botar un
balón, con la necesidad de contar sus pasos y de pensar en botar constantemente
la pelota. El hecho de jugar al basket, en su
primera vez, debió de ser algo totalmente antinatural e incluso un tanto
incómodo para él. Realmente no tenía idea de cómo debía hacerlo. Y sin embargo,
tras hacer de aquello un hábito, no solo acabó dominándolo, sino que acabó
llevándolo a su nivel más superior: El de “milagro”. Los comentaristas
deportivos siempre decían que parecía que jugara de una manera inconsciente. Y
la verdad es que, cuando realmente lo sintió tan natural a su persona, se
convirtió en un hábito totalmente inconsciente…Personalmente, y con ejemplos como el suyo, nunca me cansaré de admirar la grandeza del ser humano…
“Solo hay una persona capaz de hacer frente a Michael Jordan, y ese es Michael Jordan”
Aquí te dejamos una pizca de ese milagro, el
milagro de un hombre que, como tú o como yo, comenzó un primer día con una
rutina que le pareciera totalmente antinatural e imposible… Un hombre que aún
seguía batiendo records a los 40 años, que dominó el arte de volar en una
cancha, y que supo emocionar, y aun hoy emociona, a todo el mundo del
baloncesto…

